jueves, 22 de agosto de 2013




CAPITULO 4



LALI

No sé cuánto tiempo ha pasado. Cada vez que recibo una llamada a mi celular y me doy cuenta de que no es Marco, lo ignoro. Cada vez que tengo un mensaje de uno de mis amigos, lo ignoro.
No sé cuánto tiempo he estado sentada llorando en la playa, pero no me importa. Le digo a mi bebé que me de fuerzas, pero me siento tan débil como siempre.
Hasta que escucho una voz familiar. 
―LA
Miro hacia arriba. Es Kendalll. Kendalll y yo hemos sido amigas desde el pre-escolar, cuando las dos llevábamos el mismo vestido el día de la foto y se la pasaba diciéndole a todos que éramos gemelas, incluso cuando la señorita Trudy dijo que las mentiras no eran parte de nuestra educación en la escuela sobre los “principios básicos”. No sabíamos qué eran los “principios básicos” hasta que regresamos y nos enteramos que eran cuatro, pero cuando la señorita Trudy hablaba de ellos en su voz severa, sabíamos que estábamos en problemas.
Antes de decir algo, ella se arrodilla ante mí. 
―Me he enterado.
Ella podría haber oído hablar de la ruptura, pero no tiene ni idea de que podría estar embarazada. Entierro mi rostro en mis manos. 
―No lo puedo creer.
―Lo sé ―se sienta a mi lado.
Miro a mi amiga que tiene el cabello claro y ojos color avellana ―exactamente lo contrario a mí. 
―Me dijo que no era suficientemente mexicana.
Kendalll sacude la cabeza y resopla. 

―Él es un idiota.
Sollozo un par de veces, entonces trato de borrar las lágrimas de mi rostro. 
―¿Cómo te enteraste?
Ella hace una mueca. 
―Traté de llamarte y por mensaje, pero no respondiste. Así que le envié un mensaje a BENJA y le pregunte dónde te encontrabas. Y me contó. 
―Le dije que lo amaba. Entonces me respondió que quería ver a otras personas. Luego me dijo que ya estaba saliendo con los Blood y que podríamos ser amigos. Amigos con beneficios, Kendalll. ¿Puedes creerlo? Como si pudiera cambiar mis sentimientos sacándolos como en un grifo. 
Sólo decir las palabras amigos y beneficios con el mismo aliento me hace temblar.
Kendalll suspira. 
―Yo sé que no lo parece en este momento, pero encontraras a alguien más.
―No puedo hacerlo sin él.
―¿Hacer qué? ―pregunta, confundida.
Levanto la vista hacia ella, es la única amiga en la que más puedo confiar. 
―Puede ser que… esté embarazada.
Su mirada de shock se mezcla con una considerable cantidad de pena lo que es suficiente para hacerme llorar de nuevo.
Pone sus manos a ambos lados de mi cara y me obliga a mirarla. 
―Vas a estar bien, LA. Estoy aquí para ti. Lo sabes, ¿verdad? 
Asiento. Me hubiera gustado escuchar esas palabras salieran de la boca de Marco.
―¿De cuánto es el retraso? ―pregunta.
―Una semana y media.

―¿Te has hecho una prueba de embarazo? 

Sacudo la cabeza. Supongo que pensé que después de que le dijera a BENJA, íbamos a ir juntos a una farmacia de alguna ciudad cercana donde nadie nos conociera.
Kendalll me obliga a levantarme. 
―En primer lugar, vamos a ir por una prueba de embarazo. Luego vamos a averiguarlo. Escucha, sea lo que sea no puedes cambiarlo. Vamos a averiguarlo para estar seguras. ¿Bien? 
La verdad es que en este momento no sé si quiero saberlo con certeza. La ignorancia es la felicidad, ¿no?
Guardo silencio, mientras Kendalll conduce a una farmacia de regreso a su casa. Me siento en la orilla de la bañera y mordiéndome las uñas de las manos nerviosamente mientras ella lee las instrucciones y me entrega la tira en la que tengo que hacer pis para saber si estoy embarazada de Marcos o no.
Miro la varita. 
―No puedo ―le digo a Kendalll―. Yo sólo… necesito ver a Marco una vez más. Tengo que hablar con él cara a cara antes de hacer esto. Estará con Malnatti. Si lo puedo sacar lejos de la fiesta y hablar con él, tal vez podamos arreglar las cosas. 
―Yo… no sé si eso es una buena idea. 
―Tengo que verlo esta noche, Kendalll. ―Miro la prueba de embarazo―. No puedo hacerlo sin él.
Sé que sueno desesperada. Sólo tengo que averiguar si hay algo que pueda hacer para que cambie de opinión acerca de Latino Blood… sobre mí… y las drogas.
Kendalll se detiene. 
―¿Estás segura de que quieres hablar con él esta noche?
―Sí. ―Siento que tengo mucho que decirle, me tomó por sorpresa y con la guardia baja para decirlo antes. Si sabe lo mucho que realmente me preocupo por él, tiene que cambiar de opinión. No puedo imaginar a otra chica que lo ame más que yo. Pongo la prueba de embarazo de nuevo en el paquete y la meto en mi bolso.
―Vamos, vamos para que te ayude a prepararte, entonces ―dice y mientras me lleva a su habitación y busca en su armario para encontrar algo para que me ponga―. Creo que ver a BENJA en este momento es una idea horrible, pero si estás decidida, no te voy a detener. En


primer lugar voy a asegurarme de que te ves tan sexy, que BENJA se hará mierda en sus pantalones cuando te eche una mirada.
Al final, Kendalll escoge unos jeans ajustados y una camiseta de diseño que su mamá le dio después de que ella decidiera que ya los no quería más. Cuando llegamos a la fiesta, hago una respiración profunda y mantengo la cabeza erguida mientras camino a través de la gran carpa blanca de Malnatti con Kendalll a mi lado.
Reviso el área principal. Parece que toda la escuela está aquí celebrando el comienzo de las vacaciones de verano.
La música suena.
Algunas personas están comiendo.
Algunas personas están bailando.
Reviso la tienda en busca de su cara familiar que hace que mi corazón se acelere cada vez que lo miro.
Finalmente lo veo… está con Mariana Castillo en la esquina trasera. Ella es una de las chavas rudas y bonitas de los Latino Blood que la mayoría de las chicas de Fairfield evitan. La está besando de esa forma tan familiar que conozco muy bien. Y estaba acariciando su culo con sus manos con las cuales me tocaban estando desnuda hace dos días.
No.
Cierro los ojos, deseando que la imagen desaparezca. Pero no sucede.
Abro los ojos, y ahora me doy cuenta de que la mayoría de los estudiantes de primer y segundo año me miran. Recibo miradas de lastima de las chicas del lado del norte, pero me doy cuenta de que la mayoría de las chicas Latina de la zona sur están susurrando entre sí y riéndose. Están regocijándose, felices de que Marco se deshiciera de su novia rica del lado norte.
Le digo a Kendalll que no me siga cuando doy la vuelta para salir corriendo de la tienda, sin detenerme hasta que llego a mi casa unos veinte minutos más tarde. Pongo el cerrojo de arriba y me encierro en mi habitación, sintiéndome como una completa estúpida.
Saco la prueba de embarazo de la parte del cierre de mi bolso y  desenvuelvo la tira. Dejo escapar un suspiro largo y lento. Esto es todo. El momento de la verdad...................... 



CAPITULO 3





―Supongo.
―Genial ―él se inclina y me besa en la mejilla―. Mis amigos pensaron que te pondrías toda loca. Pensaron que me ibas a golpear o algo así.
Ahora que lo pienso… pero no, no podría golpearlo.
Antes de que pueda abrir la boca para suplicarle que vuelva y perder toda la dignidad que me queda, se da vuelta y se va. Luego, él simplemente se ha ido. Fuera de mi vista, pero definitivamente no fuera de mi mente.
Eligió a la banda antes que a mí.
Jadeo. Miro al lago y tengo la tentación de saltar dentro, para nadar y pretender que esto no está sucediendo. La desesperación se apodera de mí como las olas que lavan las huellas en la arena de la costa, y empiezo a temblar incontrolablemente. Mis rodillas se derrumban en la arena y puedo sentir mis lágrimas calientes caer de nuevo. Esta vez no las aparto. Rompo a llorar recordando todos y cada uno de los momentos que Marco y yo pasamos juntos, y rezando porque mi periodo sólo esté retrasado y yo no esté verdaderamente embarazada.
Quedarme embarazada a los quince años nunca fue mi plan.   

 PETER

Supongo que mi secreto ha salido a la luz. Si no fuera por esa maldita serpiente, no me hubiese caído del acantilado y mi ´amá no estaría sentada en la habitación del hospital amenazándome con los ojos entrecerrados diciéndome en silencio que estoy metido en problemas.
El caso es que no tenía veneno corriendo por mi cuerpo. Uno de los colmillos de la serpiente pinchó un nervio de mi mano, siendo esa la razón por la que la tenía entumecida. Mientras el padre de Brooke me llevaba al hospital, sabía que había sobrevivido a la mordedura y la caída, pero todavía tengo que sobrevivir a mí ´amá.
Mientras me caía por el peñón, me rasgué bastante las piernas. Debería estar agradecido por haber podido sujetarme a la parte de una roca que sobresalía con la mano buena, incluso aunque me hubiese arrancado la piel de la palma hasta la muñeca y casi necesitara puntos de sutura. Al final, el doctor decidió que los cortes no eran lo suficientemente profundos para eso y le pidió a una enfermera que me vendara nada más.
Mi ‘amá cruzó los brazos sobre su pecho. 
―Me has dado un susto de muerte, PETER. ¿Quién te dijo que escalaras montañas sin arnés de seguridad?
―Nadie.
―Fue una estupidez ―me dijo, señalando lo obvio mientras observaba a la enfermera vendarme la mano.
―Ya lo sé.
Miré hacia mi hermano Alex, apoyado en la ventana mirándome. Estaba negando con la cabeza, probablemente preguntándose cómo era posible que tuviera dos hermanos menores destinados a hacer estupideces. Nuestro padre murió antes de que yo naciera, por lo que Alex se convirtió en el hombre de la casa desde que tenía seis años. Tengo que reconocer que tiene mérito. Él siempre trató de alejarnos de problemas. Aunque Carlos siempre fue una causa perdida. Mi ‘amá decía que nació dando patadas y gritando y no paró hasta ser un adolescente.
Entonces usó toda esa energía acumulada para comenzar peleas con quien fuera tan estúpido como para encabronarlo.
Alex tenía veinte años cuando mi ‘amá envió a Carlos a vivir con él para que Alex lo llevara por el buen camino.
Ahora Carlos era militar y Alex estaba a punto de casarse con Brittany Ellis, la chica con la que había estado desde secundaria.
Una enfermera asomó la cabeza en la habitación. 
―Sra. Fuentes, tiene que firmar unos papeles.
En cuanto mi ‘amá salió de la habitación, Alex caminó hacia a mí.
―Eres un hijo de puta con suerte ―dijo―. Si alguna vez me entero de que escalas sin arnés de nuevo, yo personalmente te voy a patear el culo. ¿Entendido?
―Alex, no fue culpa mía.
―Joder ―dijo cubriéndose los ojos con la mano como si tuviese un fuerte dolor de cabeza―. Suenas igual que Carlos.
―No soy Carlos ―le contesté.
―Entonces no actúes como él. Me caso dentro de dos semanas. Dos semanas, Lo último que necesito es a uno de mis hermanos cayéndose de un jodido acantilado y matándose.
―Técnicamente no era un acantilado ―le dije―. Y las probabilidades de una mordedura de serpiente en el ascenso son casi…
―Dame un respiro ―dijo interrumpiéndome. No me importan las estadísticas,  Quiero a mi hermano en mi boda.
Cinco chicas, incluyendo a Brooke, Jamie, y tres de sus amigas, aparecieron en la puerta. Todas traían globos que decían: ¡Qué te mejores pronto!
Me reí con apuro mientras mi hermano miraba con shock el desfile de chicas que ataban los globos a los barrotes de mi cama.
―¿Cómo te sientes? ―preguntó Brooke.
―Como una mierda ―le dije levantando las dos manos vendadas, una por la mordedura de la serpiente y la otra por haberse desgarrado en las rocas.

―Hemos venido para hacer que te sientas mejor ―dijo Jamie.
Sonreí e inmediatamente me sentí mejor. Ahora que sabía que no estaba a punto de morir, todo estaba bien. 
―¿En qué habéis pensado, chicas?
Me pareció oír resoplar a mi hermano mientras daba un paso atrás y las chicas rodeaban mi cama.
―¿Quieres que te dé un masaje en la espalda? ―preguntó Angélica Muñoz con coquetería.
―He traído galletas de la panadería Pearl Street Mall ―dijo Brooke―. Puedo darte de comer ya que no puedes usar las manos.
―Tiene que ser una broma ―dijo PETER detrás de ella.
Angélica se puso detrás de mí y comenzó a masajearme la espalda, mientras que Brooke tomaba una de las galletas de chocolate y la llevaba a mi boca.
Mi futura cuñada entró en la habitación, con sus botas de tacón alto resonando en el suelo del hospital y su pelo en una larga cola de caballo rubia cayendo por su espalda. Echó una mirada a su alrededor  y negó con la cabeza confundida.
―¿Qué pasa aquí? ―le preguntó a Alex.
―No preguntes ―dijo acercándose a ella.
―Alex me llamó asustado porque estabas herido ―me dijo.
Levanté mis dos manos vendadas. 
―Lo estoy. Duele un montón, pero el médico dice que sobreviviré.
―Obviamente ―dijo―. Pero no creo que estés tan feliz cuando tu madre entre en la habitación y pille a su hijo de dieciséis años, rodeado por su propio harén. Ya sabes cómo es de sobreprotectora, Luis.
―Si es como mi madre, se pondrá histérica ―dijo Angélica, luego se volvió hacia las otras chicas―. Tal vez deberíamos irnos.
Angélica es una chica con la que he “jugado” casualmente por ahí un par de veces en las fiestas. Ella tiene padres mexicanos, así que lo entiende. Las otras chicas no tienen ni idea de lo protectoras que pueden ser las madres mexicanas.
Le dije a las chicas que les mandaría un mensaje de texto cuando pudiera usar mis manos, y se fueron justo antes de que mi ‘amá entrara de nuevo a la habitación.
―¿Quién ha traído los globos? ―preguntó―. ¿Han sido las chicas que vi en el pasillo?
―Sí ―le dije―. Son amigas de la escuela. ―No es necesario que entre en detalles sobre cómo me he divertido con tres de las cinco en un momento u otro. Eso traería un sermón que definitivamente prefiero evitar.
El doctor me da de alta media hora después; en cuanto le da instrucciones a mí ‘amá sobre cómo tratar las heridas en casa.
―No eres invencible ―me dijo Alex después de que Brittany y mi ‘amá salieran de la habitación―. Ninguno de nosotros lo es. Recuérdalo.
―Ya lo sé.
Señala mi pecho con el dedo y bloquea mi camino. 
―Escúchame, PETER, porque sé muy bien lo que tenías en la cabeza cuando decidiste escalar sin equipo de seguridad. Te gustó la sensación de adrenalina sabiendo que le estabas diciendo “vete a la mierda” al peligro. Tengo un hermano en el ejército y un mejor amigo que lleva cuatro años bajo tierra, y no voy a darme la vuelta y quedarme tan tranquilo mientras veo que a mi hermanito se le pone dura por coquetear con el peligro.
―Te tomas la vida muy en serio ―le respondo, pasando por delante de él. Ya no soy tu hermano pequeño, Alex, y no soy tan inocente como parezco. Tengo casi dieciséis. ¿Recuerdas a esa chica, Brooke, la que me trajo galletas? Ella tampoco es tan inocente. ¿Quieres saber cómo lo sé?
No puedo evitar sonreír mientras Alex se tapa las orejas con las manos para no escucharme.

―No quiero saberlo ―dijo―. Eres demasiado joven, hermano. Te juro que si embarazas a una chica, tendrás más que dos manos vendadas que curar. 



2 CAPITULO 



PETER

―¡Joder tío! ―me grita Eli―. ¿Fue una cascabel? 
―No lo sé.
―¿Cómo lucía? ―grita Jamie hacia mí―. ¿Tenía rayas? 
―Sólo vi la punta de la cabeza, y no voy a regresar ahí para verla más de cerca ―le digo, preguntándome si debería moverme de lado y continuar los últimos tres metros de mi ascenso o intentar bajar.
Soy un tipo de matemáticas, así que inmediatamente considero las probabilidades de sobrevivir a esta situación. Definitivamente siento aguijonazos en mi mano, pero no está entumecida. Seguramente, si fui bombardeado con una gran cantidad de veneno de mierda, empezaría a sentirme entumecido y rígido ahora mismo.
―¡Cierra la maldita boca Jack! ―grito―. Las putas serpientes no tienen piernas, ¿así que cómo se supone que iba yo a pensar que habría una escondida en la pared de una maldita roca a tres metros por debajo la cumbre? 
―¿Te sientes, como, normal? ―pregunta Brooke.
―Una serpiente acaba de perforarme la mano con sus colmillos, Brooke ―digo mientras bajo lentamente. Puede que sea mi imaginación, pero creo que mi mano está empezando a adormecerse―. Por supuesto que no me siento normal.
―¡Traigan a un guardabosques con un antídoto! ―grita Jack al resto. Tendríamos que conducir para encontrar uno. Ninguno de nosotros tiene permiso todavía, así que estamos jodidos. En realidad, yo soy el único que está jodido.
Con toda esta charla de antídotos y cascabeles, no puedo pensar claro y pierdo tracción.
Mis pies resbalan. Luego mi mano, la que no tiene dos perforaciones en ella empieza a sudar de repente y pierdo mi agarre. Me deslizo hacia abajo por la pared de la roca y escucho los jadeos
y gritos de mis amigos debajo mientras lucho por conseguir hacer pie o sujetarme con la mano a algo sólido. No tengo oportunidad.

Todo lo que puedo pensar antes de golpear el suelo es que no estoy listo para morir.  

LALI

―Te amo benja.
Lo dije. No podía mirar dentro de los profundos y oscuros ojos de mi novio mientras las palabras fluyeron perfectamente de mis labios, porque también estoy ocultando algo.
Pensé que decir “te amo” para iniciar una conversación sería más fácil que decir que probablemente esté embarazada. 

Fue cobarde no mirarlo a los ojos y decirle todo, pero decir esas dos palabras es un comienzo. Me siento más vulnerable de lo que jamás me había sentido antes.
No me sienta bien lo de ser vulnerable.

Exhalo lentamente y reúno el valor suficiente para mirar a mi novio de hace un año. Perdimos nuestra virginidad juntos hace un mes cuando sus padres fueron a México para visitar a su abuela.
Ni siquiera puedo pensar en eso ahora, mientras me centro en él. De acuerdo, dije “te amo”. Es tu turno de decirlo, como lo susurraste en mi oído la primera vez que hicimos el amor. Después te diré que no me llegó el periodo este mes y que me estoy enloqueciendo. Luego tú me dirás que todo estará bien y que lo enfrentaremos juntos.

Él está sonriendo. Bueno, más o menos. Un lado de su boca se está levantando, como si fuera divertido. Yo no estaba buscando que se divirtiera. Estaba buscando su afecto y adoración; signos de que estaba bien contarle mi secreto. Miro hacia el Lago Michigan deseando que no estuviéramos afuera y esperando que nadie de nuestra escuela secundaria se aparezca. Envuelvo mis brazos alrededor de mí misma. Todavía no hace calor en Illinois, y el viento proveniente del lago definitivamente me hace temblar. O tal vez son mis nervios.

―No tienes que decírmelo de vuelta ―digo para llenar el silencio, pero esa es una completa mentira. Sí espero que Marco me lo diga. No quiero escucharlo sólo en ocasiones especiales y cuando hacemos el amor.

La primera vez que me lo dijo fue después del baile de bienvenida en septiembre. Luego en víspera de Año Nuevo. Y en San Valentín. Y en mi cumpleaños. Tantas noches que pasé tumbada en mi cama, sola, pensando en cómo nuestro amor duraría para siempre.

Nosotros no tenemos los mismos amigos porque vivimos en diferentes lados de Fairfield, pero eso nunca importó. Lo hemos hecho funcionar. Después de la escuela solemos ir a casa y simplemente… estamos juntos.

Y ahora es posible que tengamos un bebé. ¿Cómo va a tomar la noticia?
Hoy es el último día de nuestro año como estudiantes de primer curso antes de las vacaciones de verano. Marco sugirió que fuéramos a la playa después de la escuela, cuando le dije que necesitábamos hablar.
Tiene sentido en realidad. La playa es nuestro lugar especial.

Nos dimos nuestro primer beso en la playa el verano pasado. Ahí fue donde él me pidió que fuera su novia oficial, en la segunda semana de clases. Hicimos ángeles de nieve en esa misma playa en enero, cuando tuvimos un día de nieve. Venimos aquí para compartir todos nuestros secretos privados, como cuando me dijo dónde escondían las armas alrededor de la ciudad los miembros de la pandilla, para que así la policía no los atrapara llevándolas. Marcos siempre ha conocido tipos que estaban fuertemente conectados con eso.
Se aleja unos pasos de mí, e inmediatamente se me pone la piel de gallina, como si mi cuerpo supiera que algo está pasando, no sólo por el viento del lago. Se pasa los dedos a través de su pelo negro azabache. Luego suspira. Dos veces.

―Pienso que deberíamos ver a otras personas ―murmura.
Pongo mi cabeza de lado. Obviamente no lo escuché bien.
Hay algunas frases que una chica espera oír después de haberle declarado su amor a su novio. Puedo pensar en alguna ahora mismo, pero creo que “deberíamos ver a otras personas” no es ninguna de ellas.
Estoy sorprendida. Y no puedo dejar de temblar mientras pienso en estar embarazada sin él a mi lado, diciéndome que todo estará bien.

―¿P… po… por qué? 
―Siempre dijiste que nunca saldrías con un pandillero, y yo voy a ser uno.
―Por supuesto que no voy a salir con un pandillero ―digo abruptamente―. Hace sólo dos días me dijiste que nunca te unirías a la banda, Marcos. Fue justo antes de que hiciéramos el amor. ¿Recuerdas?
Él hace una mueca. 

―Yo dije un montón de cosas que probablemente no tenía que haber dicho. ¿Y podrías por favor no llamarlo “hacer el amor”? Cada vez que lo dices así me haces sentir como una mierda.
―¿Y cómo quieres que lo llame?
―Sexo.
―¿Sólo sexo, eh?
Él rueda sus ojos, y juro que mi estómago se sacude en respuesta.
―¿Ves? Ahora me estás haciendo sentir como una mierda a propósito.
―No lo estoy haciendo a propósito.

Él abre la boca para decir algo, parece que se lo piensa mejor porque la cierra.
Escaneo su rostro, esperando que diga “¡Sólo estaba bromeando! Por supuesto que te elijo a ti antes que a los Latino Blood1”, pero él no lo hace. Mi corazón se siente como si alguien lo estuviera picando en pedacitos, parte por parte.

―Es sólo que somos… tan diferentes.
―No, no lo somos. Somos perfectos juntos. Vamos a la misma escuela, pasamos el mejor tiempo juntos… ambos somos mexicanos.
Él se ríe. 

―Tú no hablas una sola palabra de español, lali. Mis padres y amigos hablan de ti mientras estás en la habitación y ni te das cuenta. Realmente, tú no eres mexicana.
¿Estaba bromeando?
Mis padres nacieron en México, al igual que el resto de mis antepasados. Nadie los confundiría con otra cosa más que con latinos. El español es su lengua materna. Mis padres vinieron a los  Estados Unidos después de casarse. Después de eso, mi papá fue a la escuela de medicina e hizo su residencia en el Chicago Memorial.

―Ser parte de una banda no te hace más mexicano, Marco. No hagas a la banda más importante que nuestra relación.
Él patea la arena con su pie.
―No hablas pinche español.
―No sé qué acabas de decir. ¿Podrías traducirlo por favor?
Él levanta sus manos en señal de frustración.

―Ese es mi punto. Para ser honesto, he estado saliendo con los Blood desde hace un tiempo.
¿Cómo puede decir eso? Pongo mi mano sobre mi estómago en un débil intento por proteger a cualquier bebé que pueda estar creciendo en mi interior. No puedo evitar que las lágrimas broten de mis ojos. Sé que luzco desesperada y patética mientras un río de lágrimas corre por mis mejillas. Todo lo que pensé que tenía con Marco acaba de desaparecer ante mí. Me siento más sola que nunca en mi vida.

―No puedo creer esto ―digo casi en un suspiro.
Debería decirle mi secreto. Tal vez le haga cambiar de parecer saber que puede que tengamos un bebé. Pero si no estoy embarazada, ¿estoy sólo prolongando lo inevitable?

―Yo simplemente no quiero que me fastidies por ser un Blood ―él suelta―. Todos mis amigos se unieron.
Miro hacia abajo a mis uñas. Las pinté la noche anterior y dibujé un corazón rojo en el medio de cada una. En mis pulgares, dentro de los corazoncitos, puse las iniciales BD: benjamín Delgado. Pensé que estaría halagado. Obviamente, estaba delirando. Rápidamente escondo mis pulgares en mis puños.

―Lo siento ―dice, luego frota mi hombro como un padre consolando a su hijo―. No llores. Nosotros podemos seguir siendo, ya sabes, amigos… amigos con beneficios incluso.
―Yo no quiero que seamos amigos con beneficios, Marco. Yo quiero ser tu novia. ―Todo el contenido de mi almuerzo amenaza con salir fuera.

¿Qué es lo que la banda le está dando que yo no pueda darle?
Él se queda en silencio y patea la arena de nuevo.
Mis manos caen sin fuerza a mis costados mientras me doy cuenta de que no puedo arreglar esto. Él me mira de forma diferente, como si yo fuera sólo una más de las chicas del colegio, y no la chica de sus sueños o la futura madre de sus hijos.

Él saca su celular del bolsillo y le echa un vistazo a la hora.
―Umm… sobre lo de esta noche…
―¿La fiesta de fin de año en Maltti’s? ―Es la “oficial y no oficial” fiesta de pizza para los estudiantes de Fairfield High. Ellos ponen una gran tienda fuera de su restaurante y tienen DJ y eso de toda-la-pizza-que-puedas-comer desde las 18 hasta las 23 horas. Después de eso la mayoría de los estudiantes pasan el tiempo en el campo de fútbol americano de Fairfield hasta que la policía viene a disolverlos.

―Sí ―dice él―. Así que si sabes de alguien que quiera volarse, házmelo saber.
―¿Estás vendiendo drogas? ―le pregunto.
Él se encoge de hombros. ―Es dinero.
―Es dinero sucio, Marco. E ilegal. No lo hagas. Podrías ser arrestado y enviado a prisión.
―No necesito una puta charla de tu parte.

Él revisa su celular de nuevo. ¿Está esperando que alguien le llame o le envíe un mensaje? Siento como si ya hubiera perdido todo lo que tuvimos una vez.
Las lágrimas corriendo silenciosamente por mis mejillas son la prueba de que definitivamente no estoy bien, pero a él parece no importarle. Las limpio de mis mejillas y me maldigo a mí misma por ser tan débil.
Puedo manejar esto. Soy una chica independiente que no necesita de un chico para saber qué hacer. Obviamente este es mi problema, sólo mi problema.
Si estoy embarazada, él lo descubrirá cuando vea mi panza hinchada como una pelota. Él sabrá que es suyo. Si elige aceptarnos y limpiar su vida, hablaremos.
Miro hacia benja y le doy una pequeña sonrisa. 
―No quiero controlarte. Nunca quise ser la chica que te retuvo. 




martes, 23 de julio de 2013


 chicas los capitulos son largos jejejej cosa quie creo que les va a encantar jjijiji disfruten asi como yo lo hice adapatandola

                                                



                                                                 Capítulo 1
                                                peter


Ser el más joven de tres chicos definitivamente tiene sus ventajas. Vi a mis hermanos meterse
en algunos problemas realmente grandes cuando estaban en la secundaria. Nunca se esperó
de mi parte que yo siguiera sus pasos. Me comporto bien, no me meto en peleas y a los once
años ya sabía qué quería ser de mayor. Soy conocido como “el chico bueno” de mi familia, del
que se espera que nunca haga un desastre de su vida.
 
Mis amigos saben que tengo una loca rebeldía, pero mi familia no. No se puede evitar, soy un lanzani y el ser rebelde está profundamente arraigado en mis genes. El chico que mi familia ve por fuera no es necesariamente el mismo por dentro y yo intento mantenerlo de esa manera. Juré nunca alejarme de mi meta de ir a la Universidad y estudiar aeronáutica, pero correr de vez en cuando algunos riesgos físicos alimenta mi deseo de adrenalina.
 
Estoy parado en la base de una formación rocosa en el Cañón Boulder con cinco de mis amigos.
Jack Reyerson trajo equipo para escalar, pero no espero para ponerme el arnés. Tomo una de
las cuerdas y la conecto con un mosquetón a mi cinturón, para que cuando llegue a la cumbre
pueda anclar la cuerda para el resto del grupo.
―No es seguro subir sin el equipo, peter ―dice Brooke―. ¿Pero eso tú ya lo sabes no?
―Sí ―digo. Comienzo mi ascenso libre en solitario, haciendo mi camino hasta la formación
rocosa sin un arnés de seguridad. Este no es el primer solitario libre que hago en el Cañón
Boulder y tengo el entrenamiento suficiente como para saber qué diablos estoy haciendo. No
estoy diciendo que no sea un riesgo, es sólo uno calculado.
―¡Estás loco peter! ―grita desde abajo Jamie Bloomfield a medida que subo más alto―. ¡Si te
caes morirás!
―Sólo quiero que todos aquí sepan que no soy responsable si te rompes cada uno de los
huesos de tu cuerpo ―dice Jack―. Debería haberte hecho firmar una exoneración de
responsabilidad.
 
El padre de Jake es abogado, así que él tiene siempre el molesto hábito de anunciar su falta de
responsabilidad sobre prácticamente todo lo que hacemos.
No les digo que escalar sin un arnes de seguridad es un subidon de adrenalina. De hecho hace
que quiera esforzarme mas y tomar mas riesgos. Jamie me llamo gun adicto a la adrenalina despues de que hice snowboard por la pendiente del diamante negro en Vail en el viaje de
vacaciones de invierno, el ano pasado. No le dije tampoco que coquetear con la chica que
conoci en el vestibulo tambien hizo que me subiera la adrenalina. .Eso me califica como un
adicto a la adrenalina?
 
Cuando estoy a medio camino de la cumbre tengo mi mano derecha asegurada encima de mi y
un pie plantado dentro de una grieta. Es lo suficientemente alto como para hacerme mirar
abajo y ver que podria caer si suelto mi agarre.
\!No mires abajo! \dice Jack en panico\. !Te dara vertigo y caeras!
\!Y moriras! \agrega Jamie.

Dios mio. Mis amigos realmente necesitan relajarse. Ellos son blancos, y no fueron criados en
una familia mexicana llena de chicos que prosperan en los desafios y viven siempre al borde del
peligro. Y aunque se supone que deberia ser el unico hermano Fuentes lo suficientemente
inteligente para no correr riesgos, me siento mas vivo cuando lo hago.
La cima esta a tan solo unos metros mas. Paro y miro a traves del cielo, divisando un pajaro que
vuela sobre el paisaje. Es jodidamente increible. Yo solia vivir en Illinois, donde el paisaje era
completamente plano, a excepcion de los rascacielos. Mirar a traves de las montanas de
Colorado, me hace apreciar la naturaleza. El viento esta a mis espaldas, el sol esta alto en el
cielo y me siento invencible.
 
Alcanzo y agarro con mi mano izquierda el borde de una grieta en la pared de roca, como a
unos tres metros de la cima. Ya casi estoy ahi. Mientras busco un lugar para colocar mi pie,
siento algo perforar fuertemente mi mano.
 
Oh, diablos. Eso no fue bueno.
Acabo de ser mordido por algo.
 
Instintivamente, me apresuro a dejar bien plantados mis pies mientras retiro mi mano y le echo
una ojeada. Tengo dos marcas pequenas de mordedura en la palma de mi mano con sangre
saliendo de ellas.
\!Deja de rascarte las bolas, para que podamos llegar hasta ahi antes del atardecer PETER!
\grita Eli Movitz desde abajo.

                                         

                              ahhhhhhh!!!! QUE HABRA PASADO UMMM TENDRAN QUE COMENTAR         PARA AVERIGUARLO JEJEJEJEJEJ






"QUIMICA"

HOLAAAAAA...JEJEJE VOLVI CON UNA NUEVA NOVELA...MEJOR DICHO ES UNA ADAPTACION DE UN LIBRO DE LA GRAN ESCRITORA SIMONE ESPERO QUE LES GUSTE HAY VA LA INTRODUCCION.....COMENTEN.....


sinopsis

juan pedro lanzani ( peter) siempre ha sido protegido de la violencia de las pandillas que casi destruye la vida
de sus hermanos. Pero eso no le impidió tomar riesgos— ya sea escalando en las Montañas
Rocosas o soñando en un futuro como astronauta, peter no puede dejar de buscar la siguiente
aventura.
mariana o lali como la llaman sus amigas vive su vida basándose en tres reglas— los chicos mienten para salirse con la suya, no confiar nunca en un chico que dice “te amo” y nunca jamás salir con un chico del lado sur de Fairfield. Sus padres pueden ser de México, pero como la hija de un médico, tiene más cosas en
común con sus vecinos del norte que con los Latino Blood en su escuela.

Entonces conoce a peter en la boda de nico, y de repente se ve tentada a romper todas sus
reglas.Conseguir que lali le dé una oportunidad a un chico del sur es el mayor reto de peter, hasta
que se ve amenazado por martin Soto, el nuevo jefe de los Latino Blood. Cuando martin revela un
inquietante secreto sobre la familia de peter, el más joven de los lanzani se encuentra a sí
mismo cuestionando todo lo que había creído era verdad. ¿Serán sus sentimientos por lali lo
suficientemente fuertes para impedir que peter entre en un mundo oscuro y violento viviendo
constantemente al borde del peligro?....


                                


                            COMENTEN Y SUBO EL PRIMER CAPITULO ..........♥♥

lunes, 27 de mayo de 2013


CHICAS COMO DIJE ANTES ESTOY EN PARCIALES FINALES ASÍ QUE NO PUEDO POSTEAR TODOS LOS DÍAS POR LO CUAL HOY SUBÍ 2 CAPÍTULOS DISFRÚTENLOS Y COMENTEN....LOVE♥







EL CAPITULO ESTE ESTA INTERESANTE JEJEJ CUANDO LO ESTABA LEYENDO DIJE WOUU...........JEJEJEJ COMENTEN..PAZ.


CAPITULO 5



Entonces entró él —ataviado con un sortilegio para esconder su resplandor y
parecer humano—, visible para todos.
«Esto es nuevo.» Y las novedades no eran buenas, no en lo relativo a los elfos.
Éstos pasaban junto a ella —junto a todo el mundo— a diario, invisibles e inaudibles


a menos que deseasen lo contrario. Los que eran fuertes de verdad, aquellos capaces
de aventurarse afondo en la ciudad, podían activar un sortilegio —una manipulación
élfica— para semejar humanos a simple vista. Ésos le daban mucho más miedo que
los otros.

Y aquél en particular era incluso peor: había activado un sortilegio en segundos
y se había vuelto visible de repente, como si revelarse no le preocupara en absoluto.
El recién llegado se detuvo en el mostrador y le dijo algo a victorio, acercándosele
mucho para que pudiese oírlo por encima de la música que atronaba desde los
altavoces de los rincones.
Eddy miró hacia ella y luego otra vez al elfo. Éste pronunció el nombre de
lali. La muchacha lo vio, incluso sin poder oír nada.
«No.»

El elfo se encaminó hacia ella, sonriendo; para todo el mundo tendría el aspecto
de uno de sus compañeros de clase más adinerados.
lali le dio la espalda y tomó un viejo ejemplar de Pesadillas y cuentos álficos.
Lo aferró, rezando por que no le temblaran las manos.

—lali, ¿verdad? —El elfo estaba a su lado, con un brazo pegado al suyo,
demasiado cerca. Examinó el cómic con una sonrisa irónica—. ¿Es bueno?
La muchacha retrocedió e inspeccionó despacio al chico. Si trataba de pasar por
un humano con el que ella tendría interés en hablar, estaba equivocado. Desde los
dobladillos de sus vaqueros desgastados hasta el grueso abrigo de lana, resultaba
demasiado distinguido. Había matizado el tono cobrizo de su cabello hasta un rubio
arenoso y había sofocado aquel extraño susurro veraniego, pero incluso con su
sortilegio humano era demasiado guapo para ser real.

—No me interesa. —Devolvió el cómic a su sitio y fue al siguiente pasillo,
procurando mantener a raya el miedo, pero sin ningún éxito.
Él la siguió con seguridad y muy de cerca.
lali no pensaba que fuese a hacerle daño, no allí, en público. Por muchos
defectos que tuvieran, los elfos parecían comportarse mucho mejor bajo su apariencia
humana. Quizá se debía al temor a los barrotes de hierro de las cárceles humanas. En
realidad no importaba la razón; lo que importaba es que solían seguir esa norma.
Pero cuando Aislinn lo miró, le entraron ganas de salir corriendo.
 El chico era
como uno de los grandes felinos del zoológico, que acechaban a sus presas al otro
lado de las quebradas.
Chicamuerta esperaba junto a la puerta del establecimiento, invisible, sentada
sobre su lobo. Tenía una expresión pensativa, y sus ojos brillaban como una marea
negra… extraños destellos de color en un charco negro.
«Regla número tres: No mires a los elfos invisibles.»
Con calma, lali volvió a bajar la vista al cajón que tenía delante, como si no
hubiera hecho nada más que echar una ojeada por la tienda.
—He quedado con unos amigos para tomar café. —El elfo se le arrimó aún más
—. ¿Quieres venir........





JAJAJAJAJ LAS DEJE CON LA INTRIGA QUIEN SERA EL ELFO QUE ESTA INVITANDO A LALI.......?????????



HOLA......REGRESE ESTOY EN SEMANA DE PARCIALES FINALES A SI QUE NO PUEDO POSTEAR TODOS LOS DÍAS POR LO CUAL HOY LES DEJO 2 CAPÍTULOS......DISFRUTEN Y COMENTEN ......LOVE♥













capitulo 4



mantenido en secreto. Pero desearlo no cambiaba la realidad. E incluso aunque
lograra dejar de ver a los elfos, no podría dejar de saber la verdad.
Se metió las manos en los bolsillos y siguió andando; dejó atrás a una madre
con unos niños que parecían agotados, los escaparates de las tiendas que empezaban
a cubrirse de escarcha, el lodo gris que había a lo largo de la calle. Se estremeció. El
largo invierno no tardaría en llegar.

Había pasado la esquina de Harper con Third, ya prácticamente en casa,
cuando de un callejón salió la pareja de elfos que había estado siguiéndola casi a
diario en las dos últimas semanas. La elfa tenía un pelo largo y blanco que le caía
como si fueran espirales de humo. Sus labios eran azules, pero no azul de
pintalabios, sino azul cadavérico. Llevaba una descolorida falda de cuero marrón
pespunteada con gruesos cordones. Junto a ella caminaba un enorme lobo blanco en
el que se apoyaba o iba montada alternativamente. El elfo la tocó y de su piel brotó
vapor. Ella le enseñó los dientes, lo empujó y le dio una bofetada; él no hizo otra cosa
que sonreír.

Y al sonreír resultó irresistible. Resplandecía levemente todo el tiempo, como si
en su interior ardieran carbones encendidos. Su cabello, largo hasta los hombros,
relucía como tiras de cobre que cortarían la piel de lali si hundiese los dedos
entre ellas… cosa que no iba a hacer. Incluso aunque él fuera realmente humano, no
sería su tipo: bronceado y demasiado bello para tocarlo, con unos andares arrogantes
que revelaban que sabía exactamente lo atractivo que era.
 Se movía como si estuviese
al mando de todo y de todos, lo que hacía que pareciese más alto. Pero lo cierto es
que no era muy alto, no tanto como las chicas esqueleto que había junto al río, ni
como el extraño hombre de corteza de árbol que deambulaba por la ciudad.
 El chico
tenía una talla dentro de lo normal; sólo le sacaba una cabeza a lali.
Cada vez que lo tenía cerca, percibía su aroma de flores silvestres, oía el susurro
de las ramas de los sauces, como si estuviese sentada junto a un estanque en uno de
esos raros días estivales: notaba un regusto a pleno verano antes del gélido otoño. Y
deseaba conservar ese placer, deleitarse con él hasta que la calidez impregnase toda
su piel. Pero la asustaba ese anhelo casi irresistible de acercarse más al elfo, de
acercarse a cualquier elfo.
 Aquel en concreto la aterrorizaba.
Apretó un poco el paso, sin llegar a correr, pero avanzando más deprisa. «No
corras.» Si lo hacía, los elfos la perseguirían, pues siempre iban a la caza.
lali se metió en Comix Connexion y se sintió más segura entre las filas de
cajones de madera sin pintar que ocupaban la tienda. «Éste es mi refugio.» Todas las
noches se había escabullido, escondiéndose de los elfos hasta que pasaban de largo,
esperando a que estuvieran fuera de su vista. 
Algunos días tenía que intentarlo
varias veces, pero por el momento siempre había funcionado.
Aguardó en el interior de Comix, con la esperanza de que no la hubieran visto.
Entonces entró él —ataviado con un sortilegio para esconder su resplandor y
parecer humano—, visible para todos.

miércoles, 22 de mayo de 2013





HOLA......AQUÍ LES VA OTRO CAPITULO ESPERO QUE LO DISFRUTEN AHH...PORFA COMENTEN PARA PODER SABER SILES GUSTA ..LOVE♥
chicas esta novela es una adpatacion del libro de una gran autora MELISSA MARR.....DISFRUTENLA♥

CAPITULO 3♥



Denny no se quedó mirándola, ni le hizo preguntas comprometidas. Se limitó a
hacerle un gesto para que se separase de la mesa y gritó:
—¡Gracie, pon algo para lali!
En la gramola, Grace seleccionó una de las pocas canciones que no eran ni
country ni blues: Break Stuff de Limp Bizkit.
Mientras la envolvía la extrañamente reconfortante letra, cantada por aquella
voz áspera, y notaba en el estómago la inevitable tensión de la furia, lali sonrió.
«Ojalá pudiese dejarme llevar, descargar sobre esos seres sobrenaturales todos estos
años de agresividad», pensó. Deslizó la mano por la suave madera del taco,
observando cómo Cara Puntiaguda giraba desenfrenadamente junto a Grace.
«Empezaría con él. Aquí mismo, ahora mismo.» Se mordió el labio. Desde luego,
todos creerían que estaba completamente loca si tratara de golpear a seres invisibles,
todos excepto los elfos.
Antes de que la canción terminara, Denny había despejado la mesa.
—Muy bueno. —lali fue hasta el soporte de pared para los tacos y colocó el
suyo en un espacio libre.
Tras ella, Cara Puntiaguda soltó una risita aguda y estridente y le arrancó un
par de mechones de pelo.
—¿Jugamos otra partida? —Pero el tono de Denny indicaba que conocía la
respuesta, que sabía que iba a ser negativa antes incluso de preguntar. Ignoraba el
porqué, pero era capaz de interpretar las señales.
Cara Puntiaguda pasó por su rostro los mechones de lali.
Ella se aclaró la garganta.
—¿Lo dejamos para otro día?
—Claro. —Denny comenzó a desenroscar su taco.
Los que conocían a la chica jamás hacían comentarios sobre sus curiosos
cambios de humor ni sobre sus inexplicables costumbres.
Ella se alejó de la mesa, murmurando adioses al pasar, atenta a no mirar a los
elfos. Éstos desplazaban las bolas, chocaban contra la gente (cualquier cosa con tal de
causar problemas), pero ese día no se habían cruzado en su camino, todavía no.
lali se detuvo en la mesa más cercana a la puerta.
—Me voy.
Uno de los clientes se irguió tras ejecutar un bonito golpe. Se frotó la perilla,
tirando del pelo entrecano.
—¿Ya es la hora para Cenicienta?
—Ya sabes cómo funciona esto: hay que estar en casa antes de perder el zapato.
—Alzó un pie, calzado con una maltrecha zapatilla de deporte—. No tiene sentido
tentar a ningún príncipe.
Él soltó un resoplido y se giró de nuevo hacia la mesa.
Una elfa con ojos de cierva atravesó la sala; esquelética, con demasiadas
articulaciones, era vulgar y espléndida al mismo tiempo. Sus ojos excesivamente
grandes para su rostro le conferían un aspecto asustadizo. Combinados con aquel
cuerpo consumido, aquellos ojos hacían que pareciese vulnerable e inocente. Pero no lo era.
«Ninguno de ellos lo es.»

Con un movimiento rápido y apenas visible, Ojos de Cierva lanzó su lengua
azul hacia un elfo de pezuñas hendidas. Él retrocedió, pero por sus mejillas hundidas
ya corría un reguero de sangre. Ojos de Cierva rió entre dientes.
lali se mordió el labio de nuevo y levantó a medias una mano para
despedirse por última vez de Denny.

«Concentración.» Se esforzó en avanzar con firmeza y tranquilidad, justo lo que
en su interior no sentía.
Salió a la calle, con los labios apretados para no pronunciar palabras peligrosas.
Quería hablar, decirles a los elfos que se marcharan para no tener que marcharse ella,
pero no podía. Jamás podría. Si lo hiciera, ellos averiguarían su secreto: sabrían que
tenía el don de verlos.
El único modo de sobrevivir era guardando ese secreto: su abuela le había
enseñado esa norma incluso antes de que supiera escribir su nombre: «Mantén la
cabeza gacha y la boca cerrada.» Le parecía mal tener que ocultar su don, pero si se le
ocurriera tan sólo insinuar una idea tan rebelde, la abuela la confinaría y tendría que
quedarse en casa sin ir al instituto, ni a la sala de billar, ni a las fiestas; no tendría
libertad, y tampoco a Seth. Ya había sufrido bastante tiempo este castigo durante la
primaria.

«Nunca más», se dijo.
De modo que, conteniendo la rabia, lali se encaminó hacia el centro del
pueblo, hacia la relativa seguridad de las barras de hierro y las puertas de acero.
Tanto en su forma básica como modificado en la forma más pura del acero, el
hierro era venenoso para los elfos y, por tanto, maravillosamente reconfortante para
ella. A pesar de los elfos que recorrían sus calles, Huntsdale era su hogar. lali
había visitado Pittsburgh, paseado por Washington D. C. y explorado Atlanta. Eran
ciudades bastante agradables, pero demasiado prósperas y vivas, con demasiados
parques y árboles. Huntsdale no era una población próspera, no lo era desde hacía
años, y eso significaba que allí los elfos tampoco prosperaban.

Había jolgorio en la mayor parte de los solares vacíos y callejuelas ante los que
pasaba, pero no era ni remotamente tan malo como el asfixiante tropel de elfos que
retozaban en el bulevar de Washington D. C. o en los Jardines Botánicos de
Pittsburgh. Trató de animarse con esa idea mientras proseguía su camino. Allí eran
muchos menos, y también había menos habitantes.
«Que sean menos es bueno», pensó.
Las calles no estaban vacías; había gente ocupada en sus asuntos, comprando,
riendo, caminando. Para ellos era más fácil: no veían al elfo azul que había
acorralado a varios de sus congéneres alados debajo de una mugrienta ventana;
jamás veían a los elfos con melena de león que hacían carreras sobre los cables de alta
tensión, cayendo unos sobre otros, aterrizando sobre una mujer altísima de dientes
torcidos.
Ser ciega para lo invisible… Ése era un deseo que lali siempre había mantenido en secreto. Pero desearlo no cambiaba la realidad. E incluso aunque
lograra dejar de ver a los elfos, no podría dejar de saber la verdad......




CHICAS QUE LES PARECIÓ YO COMO LALI ME HUBIESE VUELTO LOCA SI VIERA CRIATURAS FANTÁSTICAS JEJEJE COMENTEN...LOVE!!





martes, 21 de mayo de 2013

encanto!



capitulo 2




—Bola cuatro, tronera lateral. —lali impulsó el taco con un golpe breve y
rápido; la bola desapareció en la tronera con un sonido gratificante.
Denny, su compañero de partida, efectuó un tiro muy fuerte hacia la banda.
Ella puso los ojos en blanco:
—¿Qué pasa? ¿Tienes prisa?
Denny la apuntó con el taco.
—De acuerdo —cedió Aislinn. «Concentración y control; de eso se trata», se
dijo. Metió la bola dos.
Denny hizo un solo gesto de asentimiento, lo más cercano en él a un elogio.
Aislinn rodeó la mesa, hizo una pausa y puso tiza en el taco. A su alrededor, el
chasquido de las bolas al chocar, las tenues risas, incluso la interminable música
country y blues procedente de la gramola, la mantenían anclada al mundo real: el
humano, el seguro. No era el único mundo, por mucho que ella lo deseara. Pero
lograba ocultar al otro (el inquietante) durante breves momentos.
—Tres, tronera de la esquina. —Miró más allá de la punta del taco. Era un buen
tiro. «Concentración. Control.»
Entonces lo sintió: un aire cálido sobre la piel. Un elfo le olisqueaba el pelo,
echándole sobre el cuello un aliento caliente e hincándole su afilada barbilla. Toda la
concentración del mundo no podría hacer más soportable el ser objeto de la atención
de Cara Puntiaguda.
Rasgó el paño de la mesa con el taco: la única bola que metió fue la blanca.
Denny la recogió.
—¿Qué ha sido eso?
—¿Una boba atontada?
Se obligó a sonreír, mirando a Denny, a la mesa, a cualquier cosa excepto a la
horda que entraba por la puerta de Shooters. Incluso aunque apartara la vista, los oía:
carcajadas y aullidos, rechinar de dientes y batir de alas, una cacofonía de la que no
podía escapar.
Los elfos estaban llegando en manadas, de algún modo más libres al caer la
noche, e invadían el espacio de Aislinn, acabando con cualquier posibilidad de
encontrar la paz que tanto había buscado.

Denny no se quedó mirándola, ni le hizo preguntas comprometidas. Se limitó a
hacerle un gesto para que se separase de la mesa y gritó:











chicas necesito que comenten para asi poder postear!!
aqui les va una nueva novela es una adapatacion de un libro que me encanto......espero que les guste....ahh..si quieren otro capitulo me pueden escribir a mi twit...MaricarmenQR  y asi les suvo otro
ESTAN LISTAS..........


A sus dieciséis años, lali se comporta aparente- mente como cualquier chica de su edad. Sale con sus amigas, le mola la música y tiene un chico en el punto de mira, aunque de esto último no está muy segura. Sin embargo, también hay algo en ella que no tiene nada de normal: al igual que su abuela, lali es capaz de distinguir a los elfos que viven invisibles entre los humanos, un don increíble, que más que don es una maldición, pues a estos seres no les gusta ser descubiertos y suelen castigar con crueldad a quienes detectan su presencia. Así pues, siguiendo al pie de la letra las reglas secretas que le enseñó su abuela —nunca atraigas la atención de los elfos, no respondas a los elfos, no mires a los elfos— lali tendrá que apañárselas para pasar desapercibida, especialmente a los ojos de peter, rey de los elfos, que se ha propuesto seducirla y convertirla en su reina.

1 capitulo


El Rey del Verano se arrodilló ante ella y le preguntó:
—¿Es eso lo que eliges libremente? ¿Arriesgarte al frío del invierno?
Ella miró al joven del que se había enamorado hacía unas semanas. Jamás le
había pasado por la cabeza que fuera otra cosa que humano, pero ahora la piel le
resplandecía como si hubiera luces parpadeando bajo su superficie, y resultaba tan
extraño y hermoso que no podía apartar los ojos de él.
—Eso es lo que quiero —dijo.
—¿Eres consciente de que, si no resultas la elegida, sufrirás el frío de la Reina
del Invierno hasta que la próxima mortal se arriesgue a lo mismo que tú? ¿Y que
tendrás que advertirle que no confíe en mí? —Se detuvo, mirándola angustiado.
Ella asintió.
—Si la próxima me rechaza, tú tendrás que prevenir a la siguiente y a la
siguiente —continuó él—, y hasta que una me acepte, no te librarás del frío.
—Soy consciente de ello.
La joven le sonrió del modo más tranquilizador que pudo, y después se dirigió
al arbusto de espino. Las hojas le rozaron los brazos cuando se inclinó y rebuscó bajo
la mata.
Sus dedos se cerraron sobre el bastón de mando de la Reina del Invierno. Era
muy sencillo, y la madera estaba gastada, como si incontables manos lo hubieran
aferrado. La joven no quiso pensar en aquellas manos, las de las chicas que habían
estado antes en aquel mismo lugar.
Se incorporó, esperanzada y temerosa.
Él se le aproximó por detrás. El susurro de los árboles se volvió casi
ensordecedor. El brillo de la piel y el cabello del chico se intensificaron. La joven vio
delante de ella la proyección de su propia sombra.
—Por favor. Permite que sea ella la elegida… —murmuró peter
Ella alzó el báculo de la Reina del Invierno y aguardó expectante. Por un
momento creyó que lo había logrado pero, de pronto, el hielo la atravesó y la invadió
como si miles de fragmentos de cristal corriesen por sus venas.
Gritó su nombre:
—¡PETER!
Fue hacia él trastabillando, pero el joven retrocedió; ya no resplandecía, ya no la
miraba.
Un segundo después ella se quedó sola, con un lobo por única compañía, a la
espera de explicarle a la próxima chica que era una locura amar a Keenan, confiar en
peter.
-


chicas....espero que les guste posteen y miro si subo otro esta super genial.......BESOS..



lunes, 6 de mayo de 2013

hoy....le voy apresnetar alos pesonajes.....


Mariana ( LALI)



LALI es una chica normal cuya familia se entromete constantemente en su vida para que encuentre un buen partido entre los estudiantes adinerados del colegio monserT  para así asegurar su futuro. De personalidad fuerte, optimista, honesta, terca, desinteresada y justiciera, se meterá en más de un problema por su forma de ser o por defender a cualquiera que esté en problemas. Siente gran afecto por el bondadoso gaston su alma gemela, pero su verdadero amor será el temperamental juan pedro o (peter).
. 

Juan pedro lanzani es un muchacho aparentemente indiferente al sufrimiento de los demás, heredero de la fortuna  y líder de los F4, tiene una personalidad de "niño malcriado" siendo presuntuoso, egoísta, frío, terco, caprichoso, gusta de hacer maldades, hace lo que sea para salirse con la suya y es a veces muy infantil, a pesar de todos esos defectos, en su interior es un chico de muy buen corazón cuya distante madre nunca le demostró afecto alguno, siendo su temperamental hermana mayor su tutora, quien, a pesar de usar métodos poco ortodoxos para ponerlo en el buen camino, lo quiere muchísimo, defendiéndolo siempre de su madre.


gaston dalmau un chico lindo aparentemente feliz  tuvo el cariño de sus padres y de su abuelo, pero perdió a sus padres en un accidente y su abuelo se alejó de él cuando tan sólo era un niño, convirtiéndose en una persona solitaria, casi autista  De mirada melancólica y sonrisa triste, tiene un gran talento para tocar el violín y el piano. Eterno enamorado de su amiga de la infancia y primer amor rocio . gaston se convierte en el ángel guardián de lali, siempre pendiente de ella, ayudándola y dándole ánimos. gaston  y lali son almas gemelas, se complementan perfectamente y se llevan muy bien en todo momento. gaston también forma parte de los F4 a pesar de no estar de acuerdo con sus fechorías.

agustin sierra también forma parte de los F4, siendo un eterno mujeriego de sonrisa y mirada maliciosamente traviesa,  escondiendo dentro de él un gran dolor provocado por su mujeriego padre y la traición de su hermano mayor con el amor de su vida. A pesar de ser un gran y reconocido artista de cerámica,  lleva una vida muy destructiva hasta que conoce a la tímida y romántica candela la mejor amiga de lali, quien logrará demostrarle que en el mundo también existen el verdadero amor y la confianza en la gente que lo rodea, devolviéndole las ganas de vivir una vida mejor. 


Nicolas riera(nico) es la base de la amistad entre los F4. Representa al amigo incondicional del grupo, es aquel que siempre está ahí para apoyarlos de cualquier forma, siempre quiere verlos felices y trata mantener unido al grupo. Con la personalidad más pareja de todos, siempre es el más constante. Pudiéndolo todo con su dinero y sus influencias. Sabe pelear y fue el primero en decir que lali le traía alegría al grupo. Además, tiene grandes conexiones con las organizaciones clandestinas.
es rico,poderoso e influyente........